Los SANDACH (Subproductos Animales No Destinados Al Consumo Humano) son todos aquellos restos biológicos generados durante el sacrificio y faenado que, por motivos sanitarios, comerciales o legales, no se integran en la cadena alimentaria humana. Su correcta gestión en un matadero es fundamental para garantizar la salud pública, la sanidad animal y la protección del medio ambiente, requiriendo un control exhaustivo desde el momento en que el animal entra en la línea.
En TAESA, como especialistas en ingeniería y maquinaria para plantas cárnicas, sabemos que la manipulación interna de estos subproductos representa un reto logístico y sanitario de primer nivel. Por ello, diseñamos nuestras instalaciones para facilitar una separación fluida, higiénica y automatizada, proporcionando a los operadores las herramientas necesarias para evitar la contaminación cruzada y mantener el máximo estándar de inocuidad en la sala.
¿Qué significa SANDACH y qué subproductos se generan en un matadero?
El acrónimo SANDACH define a los «Subproductos Animales No Destinados Al Consumo Humano». En la práctica diaria de un matadero, esto abarca una enorme variedad de materiales que representan un porcentaje muy significativo del peso vivo del animal, incluyendo sangre, huesos, pezuñas, cuernos, cerdas, contenido del tracto digestivo y aquellos órganos o canales enteras que son decomisados durante la inspección veterinaria.
Dependiendo de la especie y del rendimiento de la canal, los subproductos pueden suponer entre el 30% y el 50% del peso total. Gestionar este volumen diario requiere que la planta cuente con flujos de trabajo perfectamente definidos, evitando en todo momento que los materiales limpios (la carne fresca) se crucen con los subproductos a lo largo de las cintas y carriles.
¿Cómo se clasifican los SANDACH?
Los SANDACH se clasifican legalmente en tres categorías distintas (Categoría 1, 2 y 3) en función del nivel de riesgo sanitario y medioambiental que representan. Esta categorización dictamina obligatoriamente cómo deben ser manipulados en la planta, cómo se identifican y cuál será su destino final.
Para clasificar y separar correctamente los subproductos en planta, es importante tener claros los siguientes criterios:
| Categoría | Nivel de Riesgo | Identificación (Color) | Tipos de subproductos incluidos | Tratamiento y Destino Final |
| Categoría 1 | Riesgo Máximo | Negro | Materiales Especificados de Riesgo (MER) como médula espinal y encéfalo de bovinos/ovinos (riesgo de EET), y canales con sustancias prohibidas. | Teñido y destrucción obligatoria mediante incineración o coincineración. |
| Categoría 2 | Riesgo Alto | Amarillo | Animales muertos en corrales antes del sacrificio, estiércol, contenido digestivo (vísceras sucias) y restos con límites superados de medicamentos. | Esterilización a presión y posterior valorización en plantas de biogás o fertilizantes orgánicos. |
| Categoría 3 | Riesgo Bajo | Verde | Sangre de animales sanos, cueros, pieles, pezuñas, cerdas, huesos y recortes de carne aptos para consumo pero descartados por motivos comerciales. | Valorización en industria de alimentación animal (Pet food), gelatinas técnicas, oleoquímica y cosmética. |
Etapas de la gestión de subproductos en el matadero
La gestión de los subproductos dentro de la planta se divide en etapas que van desde la separación inmediata en el puesto de trabajo hasta su almacenamiento seguro. Un fallo en cualquiera de estas fases puede comprometer la inocuidad de toda una jornada de producción.
Separación e identificación en origen
La separación debe realizarse de forma inmediata en la misma línea de faenado o despiece, depositando cada subproducto en su conducto o recipiente correspondiente según su categoría. Para evitar errores, es obligatorio el uso de un sistema de identificación visual y documental estricto, utilizando los contenedores con los códigos de color mencionados en la tabla anterior para garantizar que un material de riesgo máximo jamás contamine uno de riesgo bajo.
Recogida y almacenamiento
La recogida interna debe realizarse a través de circuitos cerrados o vías específicas, almacenando los SANDACH en contenedores estancos y, en muchos casos, dentro de salas refrigeradas. Bajar la temperatura es fundamental para los materiales de Categoría 3, ya que retrasa la proliferación bacteriana y la descomposición, manteniendo la calidad de la materia prima y evitando malos olores antes de que llegue el camión de recogida.
¿A dónde van los SANDACH tras salir del matadero?
Una vez salen de las instalaciones del matadero, los SANDACH son transportados hacia plantas de transformación especializadas, biogás o incineradoras, dependiendo estrictamente de la categoría a la que pertenezcan.
Lejos de ser simple «basura», la gestión externa de estos materiales alimenta una importante economía circular. Mientras que el riesgo biológico se neutraliza para producir energía o abonos seguros, la Categoría 3 nutre a industrias paralelas que fabrican desde piensos de alta calidad para animales de compañía, hasta gelatinas técnicas y productos farmacéuticos, asegurando el máximo aprovechamiento del animal.
Equipos para la recogida y manipulación de subproductos
Para manipular estos restos de forma higiénica y eficiente, en un matadero se requiere maquinaria industrial especializada que automatice la evacuación de las zonas limpias. En TAESA, desarrollamos soluciones tecnológicas para facilitar esta tarea. Sin embargo, el cumplimiento normativo final siempre dependerá de la correcta ejecución de los protocolos por parte de los operarios.
Nuestro catálogo incluye equipos diseñados para agilizar la línea y minimizar la manipulación manual de los subproductos:
- Gestión de vísceras y despojos: fabricamos transportadores de vísceras (aéreos, de suelo o carrusel) que trasladan los órganos directamente desde la zona de extracción hasta las salas de tripería o contenedores de decomiso, previniendo goteos en las áreas de trabajo.
- Evacuación por tubería: para entornos que exigen máxima asepsia, instalamos sistemas de transferencia neumática y continua que empujan los materiales de desecho a través de tuberías cerradas directamente hacia las tolvas de almacenamiento.
- Tratamiento de sangre: contamos con equipos específicos para la sangre, como agitadores que evitan su coagulación (esenciales para sangre de Categoría 3 con uso alimenticio) y cocedores de sangre, que reducen significativamente el volumen del subproducto y facilitan su gestión como residuo sólido.
- Separación de sólidos en aguas: las aguas residuales arrastran una gran cantidad de materia orgánica. Equipos como el tamiz rotativo y las centrífugas separan las partículas sólidas del efluente, las cuales también deben gestionarse bajo la normativa SANDACH.
Preguntas frecuentes
¿Todos los subproductos de un matadero se consideran SANDACH?
Sí. Cualquier parte del animal, tejido, órgano o fluido generado durante el proceso de sacrificio o despiece que no vaya a ser consumido por el ser humano (por decisión comercial, estética o condena veterinaria) entra de forma automática en la clasificación legal de los SANDACH.
¿Qué diferencia hay entre los SANDACH y los residuos comunes?
Los SANDACH son restos biológicos de origen animal sujetos a una estricta normativa sanitaria y de trazabilidad europea (Reglamento CE 1069/2009). Por el contrario, los residuos comunes de la planta (plásticos, cartones, embalajes o residuos de oficina) se rigen por normativas industriales genéricas y siguen canales de reciclaje convencionales.
¿Quién puede transportar y tratar estos materiales?
El transporte y tratamiento de los SANDACH solo puede realizarse por empresas logísticas y plantas de transformación explícitamente autorizadas y registradas por las autoridades competentes. Sus vehículos deben ser completamente estancos, estar identificados con el color de la categoría que transportan y emitir un Documento Comercial de Trazabilidad en cada servicio.